miércoles, 27 de marzo de 2013

deseos salvajes

Los recuerdos se deslizan sobre mi cabeza,
como un suave resplandor de luz pálida.
¿Dónde encontrare un refugio para ocultarme del pasado?
A mi alrededor no hay nada, sólo oscuridad y miedo
Oscuro, impenetrable, se llena mi mente de recuerdos extraños
Tú, tan distante, tan indiferente, como una cima solitaria
Me he doblado en tantas batallas, he intentado tanto conquistarte,
Ya no decepcionaras más mis esperanzas…
No, ya no es tan importante que me ames
Pues ese deseo salvaje se ha ido de mi cabeza,
Negras son las nubes del olvido
Negras como mi orgullo herido…
¡Cuán profundamente me has hundido!
Creía sentirme tan a salvo en las alturas
En mi guarida, en mi nido.
El miedo no perturbara mis sueños…
Ahora, ya no me siento cazadora
Mi corazón es un paramo desolado, denso, triste
¿Pero dónde puedo descansar?
¿qué refugio encontrará mi cuerpo?
O será que esta gélida ráfaga invernal
Sólo yo la siento y vuelve infantiles todos mis miedos
Todo este dolor ahora es en vano:
Pues ya nunca retornarán mis sueños
Deseos salvajes braman sobre mi cabeza
Y la luz pálida de la víspera me desarma;
¿Dónde encontrare un refugio amistoso
Para ocultarme de mis miedos?
Donde no decepciones mis esperanzas.

jueves, 5 de abril de 2012

deseos salvajes

Los recuerdos se deslizan sobre mi cabeza,
como un suave resplandor de luz pálida.
¿Dónde encontrare un refugio para ocultarme del pasado?
A mi alrededor no hay nada, sólo oscuridad y miedo
Oscuro, impenetrable, se llena mi mente de recuerdos extraños
Tú, tan distante, tan indiferente, como una cima solitaria
Me he doblado en tantas batallas, he intentado tanto conquistarte,
Ya no decepcionaras más mis esperanzas…
No, ya no es tan importante que me ames
Pues ese deseo salvaje se ha ido de mi cabeza,
Negras son las nubes del olvido
Negras como mi orgullo herido…
¡Cuán profundamente me has hundido!
Creía sentirme tan a salvo en las alturas
En mi guarida, en mi nido.
El miedo no perturbara mis sueños…
Ahora, ya no me siento cazadora
Mi corazón es un paramo desolado, denso, triste
¿Pero dónde puedo descansar?
¿qué refugio encontrará mi cuerpo?
O será que esta gélida ráfaga invernal
Sólo yo la siento y vuelve infantiles todos mis miedos
Todo este dolor ahora es en vano:
Pues ya nunca retornarán mis sueños
Deseos salvajes braman sobre mi cabeza
Y la luz pálida de la víspera me desarma;
¿Dónde encontrare un refugio amistoso
Para ocultarme de mis miedos?
Donde no decepciones mis esperanzas.

viernes, 17 de febrero de 2012